
Yamaha r1
Comodidad:
Hablar de comodidad cuando hablas de una súper deportiva como esta suena, cuando menos, fuera de lugar, pero la verdad es que con su estrechez y su ligereza la R1 es extrañamente cómoda. Cierto que el aire te sigue castigando a partir de ciertas velocidades, aunque con mono de cuero y buena equipación (o sea, como exige ser pilotada esta Yamaha) estas velocidades son más altas de lo que te imaginas. Lo cierto es que la cúpula no protege nada como no pegues la nariz al depósito, por lo que como buena deportiva va a ser una buena fuente de ingresos para los fabricantes de pantallas “after market”.
El asiento está muy alto, lo que me parece lo adecuado en una superbike, pero también muy estrecho. Por tanto la manejabilidad es mejor de lo que imaginas, tanto para llegar con los pies al suelo como para hacer maniobras a baja velocidad. Como detalle útil a quien la use como moto para viajar, incorpora los siempre útiles anclajes escamoteables bajo el asiento. Una más que buena idea que ya podía seguir algún rival…
Conclusion:
Yamaha ha logrado mantener la R1 en perfecta forma. La verdad es que los poquísimos cambios que se han añadido para el 2006 no los notarás realmente a no ser que corras el CEV o el campeonato del mundo de SBK, porque en carretera abierta es casi imposible.
No obstante, en una próxima prueba te daremos más datos sobre el funcionamiento general de la superdeportiva más bonita del mercado
